Groenlandia tiene su ‘noir’

La novela negra más gélida promete traer a las librerías españolas este año a dos bestsellers, los autores Christoffer Petersen y Mads Peder Nordbo. Ambos parten de sus vivencias en el sobrecogedor escenario de Groenlandia, su cultura y su sociedad, para montar tramas complejas, donde la intriga de resolver un crimen no es el único aliciente para la lectura. Paisaje, choques culturales y una comunidad al límite dan toques característicos a sus obras. Aquí el artículo publicado en EL MUNDO para saber más

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El ‘noir’ de Sjón: surrealismo a la islandesa que bebe de la novela negra

Novelista, poeta, compositor de canciones y vocalista, el islandés Sjón ha hecho del surrealismo una forma de retomar la tradición de contar historias de su país, que se remonta a las sagas de la antigüedad. Sus narraciones salpicadas de humor negro –¿qué tendrá el norte que recurre tanto a la ironía?– recuperan mitos y leyendas pero también historias trepidantes que enganchan a los lectores de todo el mundo.

 Sjón (Sigurjón Birgir Sigurðsson) pasó por el Iceland Noir de noviembre pasado, donde fue entrevistado por Ragnar Jónasson acerca de sus referentes. El novelista  hizo una defensa a ultranza del género negro, con especial hincapié en el noir francés y el americano, al que reivindicó como fuente de inspiración por la perfección de sus tramas y la profundidad psicológica de sus personajes, siempre enfrentados al mal en sus múltiples formas. Agatha Christie, Patrick Modiano y hasta Jorge Luis Borges, de quien alabó sus relatos criminales, desfilaron por su intervención, así como Fantomas y el surrealismo en todas sus facetas. 

Aquí algo más sobre Sjón, en este artículo publicado en el suplemento Tendències de El Mundo de Catalunya el 13 de diciembre. 

Un anillo islandés para una trama criminal

El caso del anillo es la primera entrega de una serie de cinco novelas ubicadas en Islandia y que giran en torno a la nueva vida de Magnus Jonson, que regresa al país como agente de policía tras haberlo abandonado con su padre para ir a vivir a Boston con apenas 12 años. Jonson es un extranjero en muchos aspectos para una sociedad peculiar, acostumbrada a la cercanía de las relaciones pero también ajena a la violencia que tanto ha rodeado la carrera profesional de Magnus en las calles de Estados Unidos. Michael Ridpath, el autor, buscó expresamente dar a su protagonista estos rasgos de outsider para sentirse más cómodo con la trama, él mismo es inglés y conoció el país en un viaje organizado.

No es su primera novela, antes escribió una serie de thrillers centrados en estafas y delitos económicos que no han sido traducidos. Con El caso del anillo, traducido a más de una docena de lenguas, Ridpath dio en este sentido un giro a su carrera. Uno de los principales atractivos de este primer volumen es la forma como recupera el valor de las antiguas sagas islandesas y lo vincula con Tolkien y la historia del anillo de Sauron que inspiró su trilogía de El señor de los anillos.

El universo de los seguidores de Tolkien se mezcla con la cultura popular islandesa de una forma natural.Una serie de muertes que parecen accidentales, el peso de las leyendas y personajes míticos que pueblan la tradición islandesa como la gente oculta y otros seres mágicos se superponen con la técnica policial. La novela, además ofrece, una verdadera guía turística por calles y lugares de Reykjavik y su entorno, la forma de vida de sus habitantes y el esplendor de sus paisajes.

Publicada por Espasa Narrativa en traducción de Jesús de la Torre Olid, El caso del anillo deja algunas incógnitas que sólo se resolverán para el lector en castellano cuando se traduzca el resto de la serie.

Una gran reunión de novelistas noir en Reykjavik

El novelista Ragnar Jonasson y la primera ministra islandesa, Katrin Jakobsdóttir, en uno de los paneles del festival Iceland Noir 

Pon un buen puñado de novelistas, editores y aficionados a la novela negra en un antiguo teatro islandés, a los pies de un lago en Reykjavik y en mitad de noviembre, donde la oscuridad y las inclemencias del tiempo se vislumbran a través de las gruesas ventanas, y tienes como resultado una edición más del Iceland Noir, el festival negro por excelencia.

Canadienses, británicos, escoceses, norteamericanos, suizos y daneses, alemanes y, sobre todo, islandeses encabezados por los organizadores del evento, las autoras Yrsa Sigurdardottir, Lilja Sigurdardottir -no, no son hermanas-, Ragnar Jonasson y por primera vez Óskar Gudmunsson, que releva al novelista y traductor Quentin Bates en las tareas que lideró desde la fundación del Iceland Noir, hace ya cuatro años, dan juego con sucesivas mesas redondas y charlas sobre el género, sus desafíos, las nuevas tendencias y en esta ocasión, hasta sus múltiples canales: si la novela Sé quién eres de Yrsa Sigurdardottir, publicada por Maeva, ha llegado al cine con una adaptación cuya proyección en el cine Bío Paradis fue uno de los platos fuertes del festival, qué decir del panel protagonizado por el auge de los audiolibros, en el que el representante de Storytel en Islandia aportó muchas claves sobre los nuevos caminos que se le abren al género.

Y si la tradición literaria islandesa nace de las sagas, las narraciones históricas y cargadas de épica que se contaban en voz alta generación tras generación hasta que empezaron a trasladarse a textos escritos, no podía arrancar de mejor forma el festival que con la lectura de algunas páginas de sus novelas de distintos novelistas participantes en el evento, bajo la batuta de Jacky Collins, profesora en la Universidad británica de Northumbria y promotora del Newcastle Noir desde su pasión y trayectoria profesional especializada en el género negro.

Reykjavik, a una latitud de 64 grados norte, no ve el sol hasta las diez de la mañana en estas fechas, por lo que si la lluvia y el viento huracanado se conjuran como sucedió en esta edición, el arranque de las conferencias en el teatro Ednó tuvo todos los elementos propios de los temas a tratar.

El festival dio voz a distintos autores que tienen novelas en español, y a muchos otros que estaría muy bien que lograran abrirse paso en el mercado en lengua castellana o en catalán. Entre los que ya han publicado, y además de Yrsa Sigurdardóttir, destacó en el panel de Arctic Noir el novelista Michael Ridpath, que tiene publicado El caso del anillo en la editorial Planeta con traducción de Jesús de la Torre Olid, donde un detective debe aclarar el asesinato de un historiador islandés relacionado con el origen de la trama de El señor de los anillos de J.R.R. Tolkien. La obra forma parte de una serie centrada en el detective americano- islandés Magnus Jonson. En  Dinero asesino, también en Planeta, Ridpath desarrolla un thriller financiero, apoyado por su conocimiento de la ingeniería económica del sector.

En el panel que giró en torno a los psicópatas en las novelas criminales, destacó la participación de la canadiense Sheena Kamal, que tiene publicado Los perdidos en Harper Collins. Con traducción de Carlos Ramos Malave, el thriller está ambientado en Vancouver y otras zonas de Canadá y relata la búsqueda de una joven desaparecida por parte de su madre biológica. El novelista británico Simon Kernick, que tiene publicado en la colección Calle Negra La Factoría su novela Sin tregua, en traducción de Olga Usoz, también arranca su novela con una llamada telefónica que desencadena los hechos, en su caso, un asesinato que debe aclarar el protagonista.

De un comportamiento psicópata es también el protagonista de la novela El bueno de Oliver, la primera que escribió la autora irlandesa Liz Nugent, y que ha publicado Suma de Letras en español. Consiguió el reconocimiento a la mejor novela negra irlandesa de 2014.

La escuadra de las islas británicas se desplegó con energía durante el festival: Mark Billingham, que cuenta con En la oscuridad, Sueño profundo, Mensaje de muerte y Bajo tierra, editados por Algaida, participó en el cierre del festival en un concierto del grupo de música que compone junto a otros novelistas noir, Fun Lovin’ Crime Writers.

La bestseller canadiense Shari Lapena protagonizó por su parte uno de los momentos de las jornadas en su charla con la Primera Dama islandesa, Eliza Reid, que dirige un retiro de escritores en el país y es originaria de Canadá. Lapena cuenta con Un extraño en casa, su último thriller publicado por Suma de Letras con traducción de Ana Momplet Chico tras el éxito que ya obtuvo en 2017 con La pareja de al lado, en la editorial DeBolsillo.

Valentina Giambanco, novelista afincada en Londres, también estuvo en el Iceland Noir. Tiene publicadas dos novelas en español: En lo profundo del bosque, de la editorial Pàmies, con una detective de Seattle como protagonista, y 13 días, traducido por Ana María Sánchez Prat, con un nuevo caso para su personaje. Y también Felicia Yap, originaria de Kuala Lumpur, que ha publicado en Maeva Noir El juego de la memoria; Stuart Neville, con Los fantasmas de Belfast publicado por la editorial Plata, con un agente secreto de protagonista y un marcado interés por la crítica social, en una línea parecida a la de Christopher Brookmyre y su novela El bendito arte de robar, en Malpaso ediciones. Tanto Neville como Brookmyre actúan con la banda de música noir junto a Doug Johnstone y Luca Veste.

Más del norte, el finlandés Antti Tuomainen participó en una divertida charla con la excusa del fenómeno de eurovisión, muy seguido en Islandia que sirvió de cierre de los paneles de autores. Tuomainen tiene publicado en español una de sus novelas más célebres, El sanador, en Reservoir Books, y en catalán con la editorial Empúries con el título El guaridor.

Qué mejor para cerrar lo que fueron los actos del Iceland Noir que algunas imágenes de un concierto de Fun Lovin’ Crime Writers en el festival literario de Edimburgo. En el evento islandés se echó en falta a su cantante Val McDermid, que no pudo viajar al evento por motivos de salud.

El dolor fantasma

Teatro Idnó, en Reykjavik, Islandia, sede de la edición del Iceland Noir de 2018


EN EL exterior la temperatura roza los cero grados y hay rachas de viento huracanado, pero el teatro Idnó de Reykjavik acoge calurosamente la entrega del Icepick Award a la mejor traducción al islandés de una novela negra en el seno del festival Iceland Noir. Fue hace tres días y la primera dama del país, Eliza Reid, entregó el premio a Bjarni Gunarsson, traductor de la última novela de Jo NesboEl heredero (entre las finalistas estaba la traducción de la última novela de Dolores Redondo). El jurado del premio lo integra la primera ministra del país, Katrin Jakobsdóttir, también volcada en el festival en el que participa como moderadora de una mesa redonda, y la asociación de traductores islandeses y de escritores de novela negra, y da fe de la notable preocupación del país por su lengua.

Ese mismo día 16 de noviembre se celebraba el Día de la Lengua Islandesa, un idioma que hablan unas 400.000 personas en todo el mundo y que resiste con entereza el embate del inglés, acrecentado tras la crisis económica que trajo a continuación un boom turístico. Uno de los fundadores del festival, Quentin Bates, combina la condición de novelista noir y traductor de islandés-inglés y mostraba su desazón por los vertiginosos cambios que ha sufrido la lengua islandesa escrita, con la pérdida en cuestión de décadas de expresiones y otros localismos.

La novelista canadiense Shari Lapena conversa con la Primera Dama islandesa, Eliza Reid, en el Iceland Noir en Reykjavik en 2018

Entre los participantes en el Iceland Noir también dio un grito de alerta lingüístico el escritor danés Christoffer Petersen, en su caso ante problemas más agudos como el que vive Groenlandia, con 50.000 habitantes y una lengua inuit de raíces ancestrales que comparte la oficialidad con el danés y pierde la batalla de la globalización ante el inglés. Y es que los límites para la protección de las lenguas allí y en todas partes están vehiculados por leyes pero cuentan con el peso específico de los usos y costumbres.

El «dolor fantasma», el que se sufre al perder el uso de tu lengua propia, es el que subrayaba el editor de la revista NautilusBrian Gallagher, en un reciente artículo alrededor del videojuego de Hideo Kojima Metal Gear Solid V: el enemigo se propone como estrategia bélica la imposición del inglés en todos los territorios conquistados. «Si borras una palabra que representa un concepto, el concepto mismo desaparece del mundo», dice uno de los personajes del videojuego.

Libros de novelistas islandeses del Iceland Noir en una de las librerías de Reykjavik

Volviendo a Islandia, es un hecho según el último informe PISA que uno de cada cuatro niños del país tiene dificultades para comprender su lengua oficial. El porcentaje va en aumento, según las estadísticas, como desciende el volumen de libros que se vende en el paraíso de la lectura, que presume de celebrar las Navidades con el regalo de un libro.

(Publicado originariamente en El Mundo de Catalunya el 19 de noviembre de 2018)

El heredero, la última vuelta de tuerca de Jo Nesbo a la corrupción

 

Con El heredero, Jo Nesbo traza una nueva historia en torno a una de las inquietudes más presentes en sus novelas, la corrupción policial.  Si su célebre personaje Harry Hole tiene en Mikael un antagonista claro en la saga policìaca que le ha encumbrado como maestro del noir y los sobornos y connivencias con el poder salpican sus tramas, con El heredero nos encontramos con una nueva aproximación al género. Hay policías corruptos, cierto, pero también hay un ánimo de redención y  sobre todo, un intento de comprender por qué la tentación de saltarse la ley es tan poderosa. La historia de El heredero pone en el centro a dos personajes: Sonny, hijo de un policía corrupto que cumple cárcel por varios homicidios, y Simon, un policía al borde de la jubilación que se ha granjeado la fama de incorruptible tras un pasado ludópata superado. Nesbo aprovecha sus nuevos personajes para recuperar rasgos recurrentes en sus novelas anteriores, y si el respeto a la cadena de mando siempre brilló por su ausencia en las actuaciones de Hole, Simon no le va a la zaga. Asesinos justicieros, yonquis humanizados, sentimientos contradictorios y una acción trepidante llevan la trama con destreza hasta el desenlace.

Si con su revisión de Macbeth Nesbo profundizaba en la ambición que mueve a corromper a las personas, con El heredero es otro ángulo de la tragedia, el arrepentimiento y el deseo de redención, el que gana protagonismo.

El heredero ha sido publicado por Reservoir Books con traducción de Mariano González Campo y Gundersen Bente, y en catalán en Proa con el título L’Hereu y traducción de Meritxell Salvany Balada.